miércoles, 13 de enero de 2010

La barrera del pudor (Pablo Simonetti)

A partir de Amelia, una treinta y largos recién separada a causa, en principio, de su insatisfacción sexual en el matrimonio, Simonetti estructura la novela en 5 visitas (la hermana, un ex–amante, el ex–marido, la pareja actual y el ex–marido de nuevo) a la casa de fin de semana donde la mujer se recluye después del divorcio. La totalidad del texto está escrito en la primera persona de la mujer y, apelando a asociaciones de recuerdos y pensamientos, atraviesa por un cúmulo de episodios que resumen los conflictos de la mujer en primer plano y lo esencial del resto de los personajes.Hasta ahí muy bien, el autor responde a las expectativas que me había creado desde que conocí su historia personal (sobre todo la relacionada con su inserción en la literatura), poniendo a vivir un personaje con un punto de vista que lo sustenta con solidez. Pero conforme se avanza en la lectura, uno va viendo que el texto se desdobla en partes donde el autor imprime a la novela fluidez y verosimilitud a través de acciones, hechos, diálogos, y partes donde se hunde en reflexiones sobrecargadas, muchas de un tenor psicológico primario, y muchas de dudosa calidad y creatividad (i.e. “descender en círculos hasta el lago congelado donde se sumergen el afecto y la buena voluntad, mientras un aliento frío les cierra el paso de regreso a la superficie”) que no suman, al contrario. En este sentido, el epílogo tras las 5 visitas resulta insoportable, ahí da la sensación de que el autor, desconfiando de la capacidad del lector para haber comprendido, pone en boca de Amelia explicaciones superabundantes. Es una pena esto, cuando Simonetti demuestra momentos de síntesis muy buenos, por ejemplo cuando en una mención a “El lamento de Portnoy”, de Philip Roth, Amelia dice, y muy a cuento en el contexto, “…lo llenan de culpas y remordimientos, pero lo quieren”. Otra cosa que me molestó por excesiva, es un regodeo en lo que llamaría “sexo explícito”, me parece que con un par de encuentros sexuales detallados alcanza para que uno vea las calenturas, no hace falta repetirlo todas las veces. Finalmente, aparecen con demasiada recurrencia largas menciones y descripciones a las especies vegetales y animales que pueblan el escenario principal, que para mi gusto son aburridas y no aportan al seguimiento de las imágenes.En el balance la novela tiene valores interesantes, pero creo que me hubiera gustado muchísimo más con unas cuantas páginas menos. Ahora habría que leerle “Vidas vulnerables”, un libro de cuentos elogiadísimo por Roberto Bolaño. Veremos.

6 comentarios:

Diego dijo...

Te decepcionó más de lo pensado, me parece.

laallalala (8) :D dijo...

estoy totalmerte de acuerdo que el epilogo esta de mas, y que tanto sexo explicito, aunque suene extraño, mareaba XD
Pero respecto a las descripcion de arboles animales encuentro que eran necesario pues esas descripciones eran parte del estado emocianal de amelia, para entender su estado habia k leer estas descripciones,sin duda alguna absolutamente necesarias

Taller Arquitectura+paisaje dijo...

Estoy leyendo la Barrera del Pudor , y estoy en completo acuerdo que Pablo Simonetti , exprese y nombre todas las Especies vegetales que aperecen en su Libro , y describa el aroma de cada una de ellas ya que es la forma de que el lector entienda y se acerque mas a la realidad que vive Amelia , yo como Paisajista de profesión y mujer separada , considero que todo lo que se describe con sutileza y cuidado no cansa ,en literatura , las palabras y las frases las podemos repetir los Escritores cuantas veces nosotros le encontemos sentido para que sean repetidas , eso lo aprendí , con mi Editora mientras preparaba mi primer Libro como autodidacta llamadao "DE LLUVIA Y DE FLORES " Por esta razon no puedo imaginar a un Pablo Simonetti , escribiendo sin dar importancia a todo lo mas sutil , a todo lo mas suave , a todo lo que el expresa con el corazón ...Sera por que he leido todos tus Libros y me identifico plenamente con tu Literatura y porque conozco parte de tu vida .
Felicitaciones por tu libro LA Barrera Del PUDOR .Cariños Rossana

Anónimo dijo...

Hola! estoy muy de acuerdo con la reseña hecha. Yo le agregaria peores críticas aun, no me ha gustado para nada.Entre otras cosas, la vi muy simple, como una sucesion de anecdotas sexuales (mediocres), sin profundidad. De hecho, el personaje de Ezequiel, que tanto se nombra por la protagonista, no tiene peso propio, no lo vemos, no lo escuchamos, nada de nada.
Saludos!
Lilian

María México dijo...

La temática que Simonetti aborda en _La barrera del pudor_ es importante y diestramente elaborada: los problemas de deseo e intimidad en las parejas, la lucha con la identidad propia y la de su pareja, el crucé de la barrera del pudor para rescatar la relación.

Si bien, al inicio y hasta el intermedio del libro la narración fue cautivadora en adentrarse en los sentimientos cruzados de Amelia, con el paísaje dando matices importantes y cautivadores, y consiguiendo una simpatía humana del lector, la narrativa se consume en su personaje egocéntrico y crítico en el desenlace del libro: Durante todo su retiro los sentimientos más profundos de Amelia son de añoranza por Ezequiel... 90 días dias de retiro quizá, y sin embargo, su histeria obsesivamente angustiada y egocéntrica, y una desilusión que la hizo vulnerable en un lapso de 4 horas, marcó su paso final.

El elefante en la habitación es que Simonetti usa a Ezequiel como el hombre de paja, convenientemente presente, sin mucho fondo, para montar la historia del desasogiego de Amelia. Por lo tanto, no es convincente la separación final como un crecimiento personal de ella, más bien como un ataque de histeria de un dolor profundo que ya no soportaba. Y curiosamente, como si se le hubiera escapado al autor, no aborda temas de la ansiedad de Amelia como un trastorno médico en sí, que agraviaba el malestar de Ezequiel (otro tema de envergadura en la sociedad de hoy en día).

Más aún, en el desenlace, Simonetti pinta a una herida, vengativa y egocéntrica Ameila, por habérsele escapado que a lo largo de la narración, su protagonista aceptó en palabra, pero no en actos, las dos sugerencias de su marido para salvar su matrimonio (1. si tuviera un amante, no engancharse y seguir unidos; 2. tener paciencia en el proceso, porque él también sufrió una arrolladora desfiguración emocional por el problema funcional sexual y las acciones adonde siempre prima el "yo" de Amelia).

Simonetti nos da un libro temáticamente importante, estilísticamente bien narrado, sin embargo falla en darnos una historia satisfacente de una relación, puesto su narrativa es tanto monopersonájica como monotemática (Amelia y el sexo).

Anónimo dijo...

Me encanta la forma de narrar que tiene Pablo Simonetti, he leído todos sus libros, excepto "La razón de los amantes" y concuerdo con el dueño del blog en su apreciación. Es el libro de Simonetti que menos me ha gustado.